Si has llegado aquí es porque ya conoces todo el potencial de dominar el chino mandarín. Sabes de sobra que es un idioma que te abrirá muchas puertas y con el que destacarás. Nos alegramos mucho por tí, a nosotros también nos encanta y por eso queremos informarte:

Solo 1 de cada 10 alumnos hispanohablantes que empiezan a aprender chino consiguen un nivel suficiente para comunicarse sobre temas cotidianos con chinos.
¿Por qué ocurre esto?
Esto es porque la tónica general de cualquier centro donde enseñan chino, lamentablemente, es enseñar “atractivamente” el primer nivel. Por ejemplo, dándote una lista de palabras sencillas para que memorices.
No hay un plan de futuro.
Esto es un arma de doble filo ya que en los siguientes niveles hay palabras que se parecen mucho entre sí (en escritura y en sonido). Entonces, empiezan las confusiones y tenemos que volver hacia atrás gastando más tiempo.
El chino está basado en sus caracteres, no tiene sentido abordarlo como cualquier otro idioma occidental.
Al no tener una base correcta de chino, el alumno no solo se encuentra con infinidad de quebraderos de cabeza si no que además no disfruta del aprendizaje.
Por otra parte, con idiomas tan diferentes como el chino y el español, tener un profesor nativo no siempre te garantiza el éxito. Ellos han nacido con esa lengua y puedes fijarte en su pronunciación del mandarín y en aspectos culturales, sí, pero no perciben qué es para un hispanohablante lo más difícil del chino mandarín.
- No entender cómo funciona este idioma.
- No disfrutar del aprendizaje.
- No abordar los puntos débiles de los occidentales al aprender chino

